Mirarnos en introspectiva, para entendernos con amor y no desde el consumismo, que está acorralando nuestros ecosistemas a un punto de no retorno. Así está pasando con la Amazonía, que es de vital importancia para nuestra existencia, y que sólo en el último año llegamos a cifras de hectáreas deforestadas históricas. También pasa con la Antártida, que alcanzó la temperatura más alta en la historia registrada, 18°C para ser exactos, hechos que nos llaman la atención a simplificar nuestra vida y disminiur así nuestro impacto ambiental.

La simpleza ha tocado a nuestra puerta en un momento crucial para la vida de la humanidad, repensarnos es un llamado desde todo punto de vista, la vida requiere simplificarse, y las medidas tomadas por la salud de todos, nos han mostrado que requerimos de menos para ser felices, de mucho menos.

Así queremos reflejarlo con la imagen de un BancO2 renovado, la respuesta es cada vez más simple, debemos buscar ayudar al otro, dejar de lado nuestros intereses particulares, tal vez sea el momento de nuestra generación, que con todas las posibilidades de comunicarse y de generar una cadena de buenas acciones, no se encerró en una pantalla para desconocer que justo a su lado había alguien que necesitaba su ayuda, por el contrario, miró su entorno y tendió la mano para generar un cambio.

Disfrutar de las cosas simples nos va a ayudar a alcanzar un cambio y una sostenibilidad en el tiempo, por eso, con nuestra principal estrategia, que es BancO2, buscamos establecer un llamado desde todo nuestro quehacer, a valorar todo aquello que tenemos a la mano y que parece ser muy simple, pero son servicios que tienen valores incalculables como el del agua, el aire, la alimentación entre otros.

Entendimos que somos parte de la naturaleza, que necesitamos los ríos y mares limpios,  las aves volviendo a sus nidos,  a las abejas polinizando,  al campesino labrando su tierra y produciendo nuestra comida y a las comunidades rurales indígenas y afro conservando nuestros pulmones: nuestros bosques. Y eso sólo lo podemos conseguir si nos hacemos conscientes de que cada una de nuestras acciones cuentan, para deteriorar, mantener o conservar nuestro planeta.

La respuesta es cada vez más simple y no está en las manos del otro, está en las tuyas, en las mías, en las manos de todos, la respuesta es cada vez más simple, necesitamos de todos para construir…

…Un mundo mejor.