Con un enfoque participativo, biocultural e interdisciplinario, la Bioexpedición Entre el Río y la Montaña integra ciencia, educación, cultura y comunidad. A través del recorrido que parte de la inspiración del antiguo Camino de Mulatos, articula la investigación científica con los saberes tradicionales y las prácticas comunitarias, para lograr la gobernanza territorial y el fortalecimiento de la bioeconomía en la región.

23 de junio de 2026. Rionegro – Antioquia. Las cuencas del Samaná Norte y el Magdalena Medio colombiano serán escenario de la Bioexpedición, una iniciativa que integrará conocimiento científico, saberes ancestrales y participación comunitaria para documentar las prácticas culturales y las memorias colectivas de sus habitantes, caracterizar la biodiversidad, los ecosistemas estratégicos del territorio, y fortalecer las capacidades locales para la gobernanza ambiental y territorial. Este recorrido permitirá reconocer las profundas conexiones entre el río y la montaña, al tiempo que impulsará oportunidades de bioeconomía y desarrollo sostenible construidas desde las comunidades y para las comunidades.

El lanzamiento oficial de la estrategia, se realizó el martes 23 de junio en el auditorio Innovamáter de la Universidad Católica de Oriente, en un encuentro que reunió actores institucionales, academia, organizaciones territoriales y medios de comunicación. El evento buscó abrir una conversación pública sobre las oportunidades y desafíos del territorio, a partir de las voces de lideres y lideresas de los municipios de Cocorná, San Francisco, San Luis, Magdalena Medio Sonsoneño, Puerto Triunfo y Puerto Nare.

La Bioexpedición surge como una oportunidad para fortalecer la articulación entre el conocimiento del territorio y la toma de decisiones. Integra información científica y saberes comunitarios que, al ser conectados, potencian su impacto en la planificación y el desarrollo local, contribuyendo al avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en acción climática, conservación de ecosistemas terrestres y reducción de desigualdades.

El territorio donde se desarrollará la inmersión tiene un alto valor histórico y ecológico. A través del antiguo camino de Mulatos, el occidente del país se conectó con el río Magdalena, Antioquia y el Valle de Aburrá, consolidándose como un corredor estratégico para el intercambio de bienes, saberes y dinámicas culturales; además de su papel en la regulación de ecosistemas diferenciales. Hoy, este territorio sigue siendo un punto clave de conexión entre la montaña y el río, con un gran potencial para la gestión ambiental y el desarrollo sostenible. El recorrido de la Bioexpedición irá desde el municipio de San Francisco, hasta Puerto Triunfo.

La Bioexpedición es una estrategia integral de lectura territorial que articula tres componentes: cultural, biológico y económico. El componente cultural recolectará una lectura biocultural del territorio a partir de la memoria histórica, los procesos sociales, la cartografía comunitaria y talleres con comunidades. El componente biológico caracterizará la biodiversidad (flora, aves y herpetos) mediante inventarios georreferenciados y el registro en plataformas como el SIB Colombia. El componente económico identificará cadenas de valor asociadas a la biodiversidad y analizará las dinámicas productivas locales mediante diagnósticos participativos.

Este proceso se desarrollará bajo un enfoque de ciencia participativa e interdisciplinaria, con una inmersión de 12 días en campo que integrará recorridos, observación de especies y trabajo directo con comunidades, consolidando información para su análisis conjunto. Más que un levantamiento de datos, la Bioexpedición buscará articular biodiversidad, cultura y economía para generar insumos útiles en la toma de decisiones, la gestión ambiental y la bioeconomía.

En un país altamente biodiverso como Colombia, esta iniciativa responde a vacíos de información y promueve el conocimiento del territorio como base para su conservación y desarrollo sostenible. El proyecto se desarrolla a través de una articulación que integra actores financiadores, técnicos, territoriales y comunitarios como la Unión Europea en Colombia, La Corporación Prodepaz, La Fundación Solidaria del Oriente Antioqueño FUSOAN, La Asociación de Emisoras en Red Asenred y Enlaza, la Universidad Católica de Oriente, Cornare, el Museo del Río Magdalena y Masbosques. A esta alianza se suman las comunidades locales, cuya participación es central en el desarrollo del proceso.

“Fusoan lleva 25 años en este territorio y, junto con Asenred y Prodepaz, construimos Entre el río y la montaña como una excusa para conversar con el territorio y conectar la montaña de Antioquia con el río Magdalena, el alma de Colombia. Esta bioexpedición es también una oportunidad para hablar de la biodiversidad y la riqueza de este territorio.”

Luis Fernando Calle Viana, director de la Fundación Solidaria del Oriente Antioqueño, Fusoan. 

“Luego de más de cuatro años en los que nos sentamos a planear cómo tener una excusa para conversar y recuperar la memoria de los caminos ancestrales, el sueño empieza a materializarse con la Bioexpedición. Nuestra apuesta es lograr que quienes estamos en la montaña debemos sentirnos ribereños y quienes están abajo, en el río, como montañeros, entendiendo que el agua empieza en la montaña y que esa conexión es la que queremos recuperar con este nuevo hito del proyecto.” Juan Diego Agudelo, director Asenred.

“Llevamos 3 años y 4 meses en este proyecto, y cada vez más vemos realizado este sueño que de conectar estos territorios, de que las acciones de tantos líderes y lideresas no estén aisladas. Hoy vemos que ya hay capacidades ciudadanas instaladas y que no es la zona bosque o la del Magdalena Medio, sino un solo territorio. Esto muestra un ejercicio práctico de gobernanza territorial, que es el fin último del proyecto Entre el río y la montaña.”

Viviana Bejarano Londoño, directora del proyecto Entre el río y la montaña.

“La Bioexpedición, entre el río y la montaña involucra todo lo que hemos venido desarrollando en Masbosques durante estos 23 años en el territorio, demostrando que es posible, a través de alianzas, la protección de la naturaleza. Para nosotros es clave la posibilidad de articular organizaciones y comunidades para mejorar la calidad de vida de las poblaciones rurales.”

Jaime Andrés García, director de Masbosques.

“La Bioexpedición es un pretexto que hemos construido para llegar a amar profundamente nuestro territorio, porque nadie es capaz de amar lo que no conoce. La invitación es a que, a través de esta experiencia, hagamos un acto consciente de las riquezas de nuestra subregión, entendiendo que esto no es solo un informe o inventario de biodiversidad, sino una oportunidad para comprometernos con el cuidado del territorio, reconociendo que la defensa del territorio consiste en entendernos conectados con la naturaleza y actuar en consecuencia.”

Óscar David Maya, director de Prodepaz.

“El desarrollo sostenible en el territorio es una mesa de tres patas: lo social, lo ambiental y lo económico, y cómo le impacta positivamente a las personas que están allí. Queremos que ese desarrollo sea con las comunidades, porque hemos visto muchos proyectos que vienen y hacen estudios para científicos pero nosotros no sabemos qué fue lo que se estudió. Y esa devolución de resultados es un punto a favor de la Bioexpedición”.

Arnulfo Berrío, Representante Legal Red de Turismo-San Luis, Ant.

“El conocimiento es poder, poder informarse, poder proteger y poder salvaguardar los bienes comunes; porque lo que no se conoce y no se ama, no se defiende, como dice Arnulfo. Una comunidad conocedora puede participar en la gobernanza, ser parte activa del gobierno.”

Andrea Duque, participante Consejo de Paz-Vigía del Río Dormilón.

“Hacer ciencia participativa es no dejarle todo a la academia, sino incluir la experiencia y saberes del campesino, del niño, de la señora que vive esa relación con el territorio todos los días”.

Diego Marín, emprendedor Chocolates Nápoles-Puerto Triunfo, Ant.

“Nosotros los campesinos somos quienes cuidamos el territorio, el agua, el bosque y la biodiversidad, pero necesitamos que este trabajo tenga incidencia en las administraciones municipales, por eso construimos los planes de vida para hacer incidencia con concejales y alcaldes”.

Jaime Montoya, representante Centro Histórico Cocorná, Antioquia.

“Un aliado que se sume a la Bioexpedición gana la oportunidad de ser parte de la construcción de un territorio más fuerte, donde las comunidades, las empresas y las instituciones trabajan juntas.”

Sandra Salazar, Emprendedora Ebanezer, asociada Mujeres Emprendedoras Sonsoneñas-La Danta, Antioquia.

“Cuando no nos apropiamos de ese conocimiento de los abuelos de nuestras comunidades, ese conocimiento se va a la tumba, por eso hay que ponerle atención a los mayores, porque tienen mucha sabiduría que enseñarnos. No solo en las universidades formales podemos adquirir el conocimiento, también en la universidad de la vida. Y todo esto se busca rescatar con la Bioexpedición”.

Ana Ligia Higinio, delegada Asocomunal corregimiento aquitania, San Francisco, Antioquia.